El pueblo en sus orígenes allá por los tiempos de la Reconquista, fué
lugar de ayuda para arrieros, herreros, comerciantes y demás que tenían que atravesar el puerto de Somosierra, punto de
paso obligatorio entre las dos Castillas.
La posició estratégica del municipio por el que pasaba el Camino Real, hizo que varios
monarcas favorecieran la zona y diesen privilegios como la axención de impuestos y cobro a los transeúntes a sus habitantes.
Estas exenciones fueron poco a poco desapareciendo a excepció que en el siglo XX los mozos de pueblo estaban exentos de realizar el servicio
militar por su importancia a la hora de realizar los servicios de socorro en el Puerto de Somosierra.
Con la construcció de la nueva
carretera en el siglo XIX y el abandono del antiguo Camino Real el descenso de població, que aunque a principios del siglo XX se estabilizó,
ha sido constante hasta nuestros días.