Este municipio junto a los otros que forman el valle del Lozoya formaron parte de las tierras de
Segovia hasta la reorganización territorial propiciada por Javier de Burgos en el año 1833.
Hasta el siglo XIX la economía estaba basada
en la explotación de los pinares, carbón de roble y los productos ganaderos, siendo a principios del siglo XX cuando la Real Sociedad Española de
Alpinismo Peñalara impulsó las rutas o marchas por estos montes por su espectacular belleza, siendo desde entonces el turismo la principal base de su
economía.
Es recomendable pasear por su callejuelas que conservan las construcciones típicas de la zona y disfrutar de la pequeña pero bonita plaza del Marqués de Lozoya con su fuente de los
4 caños.
Si se quieren hacer marchas de montaña hay que dirigirse al Ayuntamiento donde existen folletos explicativos o bien al panel informativo situdo a la entrada del pueblo.